¿Qué cocineros necesitamos para abordar los grandes retos en medio ambiente y sostenibilidad?

Hace tiempo una amiga me dijo: “el peruano es a la cocina como el argentino al fútbol” y sucede que al conversar con un peruano es muy probable que se deslice algún “ceviche”, “pisco sour” o “anticucho” ya sea para una invitación o una perfecta analogía, y es que como diría Inka Cola: …la comida peruana “con todo combina”.

En el mes de aniversario del Hub (setiembre) decidimos compartir con el ecosistema un poco de nuestra agenda invitando a aquellas personas que vienen colaborando con nosotros en su construcción. Es así como hace unos días tuvimos el “CaféHub – sesión ambiental”, con la participación de Doris Hiam-Gálvez, Fabiola Muñoz, Flor Blanco y Pablo Vega; debo mencionar que fue un lujo compartir y sobre todo aprender de ellos, por lo que comparto las principales reflexiones.

Durante la conversación, y como mencioné al inicio, la gastronomía peruana volvió a salir a la luz, esta vez no como una invitación o un secretito de cocina, sino como un sector del cual aprender, un sector que en estos años ha logrado que el peruano se conecte y converse. Como mencionaron en la sesión, “los peruanos en la mesa se encuentran” y es cierto que, independientemente de los desacuerdos  que puedas tener con alguien, al momento del almuerzo todos estarán de acuerdo en que un arroz con pollo irá mejor si va acompañado de una salsa a la huancaína. 

¿Pero cómo replicar esta magia en el sector minero?

Promoviendo el respeto. Así, manteniendo la analogía: 

  • Respetando que podemos cocinar distinto, ¿y es que acaso la diversidad de platos no es parte del éxito de la gastronomía peruana?
  • Respetando que podemos cambiar de opinión en el menú y antojo del día. 
  • Respetando que todos los secretitos pueden sumar a tu sazón. 

El diálogo por construir requiere partir desde el respeto y reconocimiento de que pensamos distinto, de que podemos cambiar de opinión y de que todos tenemos algo que aportar independientemente de la complejidad del tema. El diálogo puede ir más allá de concordar en que el arroz con pollo se sirve con huancaína, puede evolucionar a una invitación de almuerzo, a escoger el menú del día de forma conjunta, a ir al mercado a comprar los ingredientes, y si vamos más allá, a cocinar juntos. Ya sea que la comida salga deliciosa o se queme, será un logro o fracaso conjunto desde el diálogo y la confianza, y es que nadie te invita a cocinar en Perú a su casa, si no confía en ti. 

He querido en estas líneas, brevemente, replicar un poco de las reflexiones de la sesión y la interesante y amena conversación se dio gracias a nuestros panelistas. Puedes ver la sesión completa en el siguiente enlace.

Por: Pía Torres

Ejecutiva de proyectos en el Hub de Innovación Minera del Perú

Mail: [email protected]

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