Innovar en minería: el reto no solo es tecnológico, es confiar

Hace poco participé en la presentación del Edelman Trust Barometer 2026 para el Perú¹. Más allá de los datos, hubo una idea que quedó dando vueltas y que resulta especialmente relevante para quienes trabajamos en innovación: No estamos fallando por falta de tecnología. Estamos fallando porque cada vez confiamos menos en quienes piensan distinto a nosotros.

En un contexto de incertidumbre, desinformación y polarización, la confianza ya no se expande: se repliega. Confiamos en nuestro entorno inmediato, en quienes conocemos o comparten nuestras formas de ver el mundo, pero desconfiamos de quienes lo hacen de manera distinta.

En el Perú, esta tendencia es especialmente marcada. Aunque la confianza ha mostrado una mejora —pasando de 37% a 45%— el país aún se mantiene en zona de desconfianza. Incluso, durante la presentación del estudio, se comentó que este ligero repunte podría estar influenciado por un momento coyuntural político, más que por un cambio estructural.

Lo que sí resulta consistente es que la mayoría de peruanos muestra una mentalidad “insular”: duda o no está dispuesta a confiar en alguien diferente. Más allá del contexto puntual, el mensaje de fondo es claro: la desconfianza sigue siendo parte del ADN del país.

Y ahí aparece el verdadero desafío.

La innovación no ocurre cuando todos pensamos igual. Ocurre cuando se conectan miradas distintas: entre empresas y startups, entre industria y academia, entre lo establecido y lo nuevo. Pero esa conexión solo es posible cuando existe confianza.

Esto se vuelve aún más evidente en sectores como el minero, donde innovar no es sencillo. Las decisiones implican inversión, continuidad operativa y gestión de riesgos. Por eso, no es raro escuchar una pregunta recurrente: ¿quién lo hizo antes?

No se trata de falta de interés en innovar, sino de una lógica comprensible: reducir la incertidumbre. Muchas veces, las organizaciones prefieren ser el primer segundo antes que el primero en probar.

Sin embargo, detrás de esa decisión hay un factor más profundo: la confianza. Confianza en la solución, en quién la propone y, sobre todo, en la capacidad de implementar algo nuevo sin comprometer lo que ya funciona.

Cuando no hay confianza, lo que vemos no es falta de ideas, sino fricción. Equipos que no se entienden, decisiones que se cuestionan desde la desconfianza, conversaciones que no avanzan. No es un problema técnico, es profundamente humano. Hoy, además, esta falta de confianza tiene consecuencias concretas: afecta la productividad, debilita el trabajo colaborativo y limita la capacidad de avanzar en conjunto frente a desafíos complejos.

Frente a este escenario, el estudio introduce un concepto clave: el trust brokering. Es decir, la capacidad de generar espacios y dinámicas que permitan construir confianza entre actores que, de manera natural, no confiarían entre sí. No se trata de eliminar las diferencias, sino de hacerlas trabajables: traducir lenguajes, alinear intereses y construir un propósito común.

En ese contexto, el rol de las organizaciones empieza a cambiar. Ya no basta con innovar hacia adentro. Se vuelve necesario generar puentes, crear espacios donde actores distintos puedan encontrarse, entenderse y construir en conjunto.

Ese es, en esencia, el espíritu que buscamos impulsar desde el Hub de Innovación Minera del Perú.

Un espacio donde la colaboración no es un discurso, sino una práctica. Donde empresas, startups, academia y distintos actores del ecosistema se sientan en una misma mesa no porque piensen igual, sino precisamente porque no lo hacen. Porque es en esa diferencia donde ocurre la innovación.

En sectores como el minero, donde los desafíos son cada vez más complejos, la capacidad de articular miradas distintas no es solo deseable, es necesaria. Y para que eso funcione, hay una condición que no se puede reemplazar: la confianza. Quizás, entonces, el mayor reto que tenemos hoy no es tecnológico, sino humano. Confiar. Porque al final, innovar no es solo crear algo nuevo, sino atreverse a hacerlo con otros.


Valeria Ventura Mantilla
Gerente de Comunicación, Cultura y Administración del Hub de Innovación Minera del Perú
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