¿Es el sector minero intolerante a la investigación e innovación?

En los últimos años han surgido diversas “intolerancias” a ciertos alimentos. Muchas veces, incluso sin un diagnóstico clínico, las personas optan por ser más selectivas y adoptar una reacción preventiva: si algo puede hacerme daño, mejor lo elimino.

Ahora bien, ¿qué pasaría si trasladamos esa lógica al sector minero?, ¿Podríamos decir que existe una especie de “intolerancia” a la investigación y la innovación?

La comparación puede sonar exagerada o provocadora, pero abre un espacio de cuestionamiento necesario. A diferencia de los alimentos, donde una mala elección sí puede afectar directamente al organismo, en innovación el riesgo funciona distinto. Probar, equivocarse, iterar y volver a intentar no enferma a una organización; más bien, la fortalece. Sin embargo, en minería es natural que exista cierta resistencia a lo nuevo. No porque haya una negativa explícita a innovar, sino porque innovar implica cuestionar lo establecido, asumir incertidumbre y, en muchos casos, salir de la zona de confort.

Entonces, si la innovación suena tan bien, ¿por qué cuesta tanto integrarla? Muchas veces, porque no contamos con un “médico especialista” ni con un tratamiento adecuado para aprender a gestionarla y recibirla como una oportunidad de mejora. Cuando este proceso se gestiona bien, los beneficios son mas claros, se identifica una mayor eficiencia, reducción de impactos ambientales, mejoras en seguridad y nuevas oportunidades de valor.

En ese contexto, el Hub actúa como articulador: conecta actores y crea las condiciones necesarias para que la innovación pueda ser entendida, probada y adoptada sin fricción. Esto se refleja en sus ejes de trabajo: AprendeHub, donde brindamos capacitaciones en temas de innovación, metodologías ágiles y fortalecemos la cultura de innovación e InnovaHub, donde hacemos la búsqueda y presentación de soluciones innovadoras en diversas tématicas, que respondan a los retos que presenta el sector y sobretodo a nuestras empresas asociadas.

Pero, más allá de ello, también abordamos un eje que suele quedar de lado: caer, difundir y continuar. En ComparteHub las propias empresas comparten buenas prácticas, avances, dudas e incluso registros de lo que no funcionó. Esto permite generar conversaciones más honestas en el sector, donde las empresas pueden aprender entre sí e identificar oportunidades de mejora.

El objetivo es crear las condiciones para que la innovación deje de percibirse como una amenaza y empiece a asumirse como lo que realmente es: una herramienta para avanzar. Porque a diferencia de una intolerancia alimentaria, no tratamos de eliminarla si no de aprender a incorporarla. Y en ese camino la pregunta ya no es si podemos innovar o si tenemos resistencia a hacerlo sino que tan dispuestos estamos a hacerlo


Angela Acosta Viñas
Ejecutiva de proyectos del Hub de Innovación Minera del Perú
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