Un yan-ken-po en la innovación

¡Yan-ken-po! ¡Piedra, papel o tijera! Solo tres palabras enmarcan un juego histórico, dado a conocer por japoneses, y que ha sido utilizado para resolver, desde un simple y pequeño conflicto, hasta desarrollar campeonatos profesionales, mundiales, cálculos matemáticos e, incluso, investigaciones de carácter psicológico.

Han existido muchas teorías sobre cómo ganar en el yan-ken-po para no depender solo del azar. Por un lado, se dice que las personas solemos repetir patrones preestablecidos y según una dinámica en específico: primero piedra, después papel, luego tijera, y así sucesivamente, por ejemplo. Por otro lado, se consideran las condiciones o circunstancias bajo las que se encuentra una persona y su reacción ante estas: si está tensionada, molesta, etc. Según una estrategia identificada en un torneo masivo de este juego en la Universidad Zhejiang en China, los competidores suelen aplicar el “ganar-mantener, perder-cambiar”.

Hace unos días, en el Hub tuvimos una sesión de team building, o desarrollo de equipo, en donde no solo participamos de algunos juegos y dinámicas, como un mini torneo de yan-ken-po, sino que además adquirimos y aplicamos conceptos a casos prácticos, con el objetivo de seguir optimizando nuestras operaciones. Si bien promover una cultura de innovación, conectar con el ecosistema, o acelerar el desarrollo de iniciativas innovadoras en el sector minero, podrían requerir de adoptar y aplicar algunas estrategias ya validadas (ganar-mantener), no significa que no puedan, ni deban, cambiar para seguir mejorando. Al igual que el propio juego, en su esencia, trata sobre anticiparse y conocer al oponente; en innovación, esto podría traducirse en comprender al usuario final y sus desafíos, anticipando posibles riesgos y adaptando nuestras estrategias, en consecuencia.

Como parte de este equipo, he comprendido que el valor de lo que hacemos no solo se encuentra en las acciones que venimos realizando para crecer en conjunto, sino también en las estrategias que desarrollamos, mejoramos y compartimos hacia nuestros socios y aliados, como resolver retos en específico de compañías mineras a través de los Retos Ágiles, o apostar por el talento de actores clave en el ecosistema para hacer frente a desafíos de la industria, en el caso de Nodo Minero Universitario.

Y aunque la incertidumbre siempre es una variable a considerar dentro de las acciones, como el azar en el yan-ken-po, solo nos recuerda que la innovación puede, y debería ser, también, dinámica, divertida y estimulante. Crear un espacio donde la experimentación y la creatividad sean la norma puede ser la clave para desbloquear un verdadero potencial innovador. Así que si ya llegaste hasta aquí, te invito a comentar “logrado” en la publicación y los cambios que vienes desarrollando como innovador: todos ganamos.

Oscar López
Especialista de Innovación
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