El circuito de bloques: cómo se entrena una cultura de innovación

Cuando vi por primera vez la película de Super Mario Bros, me quedó grabada la escena en la que Mario llega al Reino Champiñón. Todo le resulta ajeno: no conoce las reglas y este nuevo mundo está lleno de personas que no conoce. Llega al castillo y lo recibe la princesa Peach, pero no le da un manual de instrucciones ni una presentación teórica; lo pone frente al circuito de bloques y le dice que empiece a correr. Mario falla una y otra vez, se cae, lo golpean, regresa al inicio; pero cada intento lo hace más rápido, y cada caída le deja una enseñanza.

Esta parte de la película me hizo recordar lo que vivimos hace unas semanas en el primer EmbaHubdores del año. Reunimos en un mismo espacio a distintos profesionales de las Empresas Hub que, en su mayoría, no se conocían entre sí. Venían de realidades y organizaciones diferentes, pero compartían el mismo desafío: convertirse en los catalizadores de innovación dentro de sus equipos. A través de una serie de retos prácticos en las diferentes estaciones de la “Feria del Hub”, tuvieron que colaborar, adaptarse y construir soluciones junto a personas que acababan de conocer.

Al igual que en el entrenamiento de Mario, comprobé en esta experiencia que la cultura de innovación no se aprende memorizando conceptos; la construimos en la práctica, compartiendo un mismo desafío, equivocándonos una y otra vez, y colaborando en equipo para superarlo.

De esta experiencia me quedan tres aprendizajes sobre cómo se construye una cultura de innovación:

  1. Noté cómo profesionales de áreas y organizaciones distintas lograron alinearse rápidamente cuando el objetivo estuvo claro. Las diferencias iniciales pasaron a segundo plano cuando el foco se puso en resolver el reto que tenían delante.
  2. Para que las personas se atrevan a hacer algo distinto, necesitan saber que el error es parte del proceso de aprendizaje. Nadie completa el circuito a la primera. El valor está en la capacidad de levantarse rápido, ajustar la estrategia y volver a intentar con la retroalimentación del equipo.
  3. Innovar requiere de guías que, como Peach con Mario, planteen los desafíos adecuados, impulsen a los demás a salir de su zona de confort y faciliten las herramientas necesarias para desarrollar capacidades que luego puedan aplicarse a desafíos reales.

Al final de la jornada, me quedó claro que la cultura de innovación no es un esfuerzo solitario ni un evento aislado. Es un entrenamiento continuo donde un grupo de personas, sin importar si acaban de conocerse, decide unirse, superar desafíos y transformar la forma en que hacemos las cosas.


Bruno Marcos Villanueva
Asistente de cultura del Hub de Innovación Minera del Perú
[email protected]

Noticias relacionadas

¿Por qué es importante acelerar la transformación digital y la innovación en el sector minero?

Las ideas están, ¿y los espacios?

¿Y qué vienen haciendo los socios del Hub en cuanto a relaves?